El bienestar de quienes cuidan también es importante

El bienestar de quienes cuidan también es importante

En la antesala de una nueva conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, hemos conocido los resultados del Termómetro de la Salud Mental en Chile, estudio realizado en conjunto por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que monitorea las principales tendencias y factores que afectan el bienestar psicológico y emocional de la población mayor de 18 años en zonas urbanas del país.

La última medición, correspondiente al período junio-agosto de 2026, muestra un deterioro generalizado del bienestar psicológico de la población adulta: un 18,5% presenta problemas o sospecha de problemas de salud mental, la cifra más alta desde la pandemia. Además, se revela un aumento en síntomas de depresión y ansiedad, insomnio y soledad percibida.

Si bien el estudio no contempla a niños y niñas, sus resultados invitan a preguntarnos qué efectos puede tener este escenario en la crianza y el desarrollo socioemocional de quienes están siendo cuidados por adultos con importantes signos de deterioro en su salud mental.

Desde la psicología, se ha relevado la importancia del rol de los adultos cuidadores en el desarrollo y bienestar de niños y niñas, pues la capacidad de quienes cuidan para reconocer, comprender y responder de manera sensible a las necesidades emocionales de niños y niñas es fundamental para acompañar su desarrollo y favorecer la construcción de vínculos seguros.

Cuando la salud mental de un adulto cuidador se ve afectada significativamente, las tareas de cuidado y crianza pueden volverse más desafiantes, ya que regular las expresiones emocionales propias se vuelve más difícil de lograr, así como también identificar las necesidades de otros, sintonizar con ellas y/o responder con la pertinencia que una situación requiera. En este contexto, todo aquello puede llegar a interferir la capacidad de acompañar de manera sensible y respetuosa a niños y niñas.

Esto no significa que los adultos que atraviesan por esta situación necesariamente vayan a tener también dificultades en su rol cuidador. Aquello dependerá del nivel de deterioro psicológico u otras variables, pues recordemos que una misma situación puede ser sentida y significada de distinta manera por cada persona.

Todo lo anterior nos lleva a enfatizar la importancia de que, quienes cuidan, puedan reconocer cuando necesitan ayuda y acudan de manera efectiva en su búsqueda. En este punto, es llamativo lo que el estudio arroja: una proporción importante de las personas que presenta síntomas significativos, no perciben la necesidad de buscar ayuda profesional, lo cual invita a analizar la causa de esto y considerar lo relevante de promover una cultura en la que pedir apoyo ante problemas de salud mental se reconozca como una forma de cuidado y prevención.

En este escenario, donde la ya desafiante labor de criar puede volverse más difícil cuando se atraviesan dificultades, contar con apoyo puede marcar una diferencia. Fonoinfancia es un programa que ofrece asesoría psicológica especializada en crianza respetuosa a madres, padres y otros adultos que cumplen labores de cuidado y enfrentan preguntas o problemas en la crianza.

Es un espacio de escucha y acompañamiento que permite comprender mejor las necesidades de niños y niñas, fortalecer recursos para la crianza y, cuando es necesario, orientar hacia otras redes de apoyo, por lo que está disponible para los adultos cuidadores que lo necesiten. No olvidemos que el bienestar de quienes cuidan también es una forma de contribuir al bienestar de niños y niñas.

Fonoinfancia atiende de lunes a viernes, de 8:30 a 19:00 horas, excepto festivos, a través del teléfono gratuito 800 200 818, el chat disponible en www.fonoinfancia.cl y el WhatsApp +56 9 3251 4935.

Stephanie Correa Olguín, psicóloga
Profesional de Fonoinfancia, Fundación Integra.