En el caso de cómo fortalecer la paternidad o el vínculo entre un padre y sus hijos/as, la respuesta no debería dirigirse exclusivamente a una función pragmática —como una guía de pasos o recetas sobre cómo ser “buen padre”— sin antes realizar una reflexión crítica y situada respecto del rol histórico que los hombres y las masculinidades han ocupado en el ejercicio de la paternidad.
Este tema resulta especialmente relevante en Chile. El estudio sobre el estado de la Paternidad en Chile 2026 muestra que, si bien una amplia mayoría de los hombres valora el cuidado, el 63% aún cree que las cosas funcionan mejor si “ellos” trabajan y “ellas” cuidan. Asimismo, existe una brecha en la percepción sobre la distribución de las tareas domésticas: el 96,1% de los hombres considera que estas se distribuyen de manera justa, mientras solo el 77,2% de las mujeres comparte esa percepción.
En este mismo sentido, cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que en Chile nacerían anualmente más de 20.000 niños y niñas sin un padre que los reconozca. Esta realidad evidencia la urgencia de reflexionar sobre el rol que los hombres ocupan frente a la paternidad, el reconocimiento, el cuidado y la corresponsabilidad.
Francisco Aguayo, Doctor e investigador en masculinidades, señala una contradicción que persiste desde hace décadas: el nuevo ideal de padre no reemplazó al anterior, sino que se instaló sobre él. Existe un deseo de los hombres de ser mejores padres, pero el rol proveedor continúa siendo uno de los ejes de la masculinidad. Esto permite comprender que el cambio cultural no necesariamente se ha traducido en transformaciones concretas de las prácticas de cuidado.
Por ello, fortalecer los vínculos paterno-filiales no puede entenderse exclusivamente como una tarea individual, se trata de una problemática multifactorial, arraigada en contextos históricos, sociales y políticos que requieren ser abordados. Desde esta comprensión, cuestionar, reinventar e interpelar el ejercicio de la paternidad puede constituir, a su vez, una forma de fortalecerla.
Desde lo político, resulta necesario que el Estado impulse iniciativas que faciliten la corresponsabilidad entre hombres y mujeres. En Chile se sigue imponiendo socialmente a las madres la responsabilidad principal del cuidado y crianza de los hijos e hijas. Se requieren condiciones laborales, sociales, educativas y comunitarias que permitan que padres y madres puedan participar efectivamente del cuidado. La presencia del padre no debería limitarse al aporte económico, sino incorporar también el cuidado cotidiano y la responsabilidad emocional necesaria.
Niños y niñas tienen derecho a ser cuidados por su madre y por su padre. Promover una paternidad responsable requiere cuestionar y redefinir los roles de género que históricamente han limitado la participación de los hombres en las tareas de cuidado. La paternidad activa y corresponsable debería buscar que padres biológicos, adoptivos o cuidadores se involucren en el desarrollo, cuidado y soporte emocional de los niños desde la gestación, avanzando desde el modelo tradicional hacia un rol más activo, afectivo y corresponsable.
Fortalecer el vínculo paterno-filial, entonces, no debería entenderse únicamente como una tarea individual de los padres. También requiere que como sociedad seamos capaces de cuestionar las formas tradicionales en que hemos comprendido la paternidad, los roles de género y las responsabilidades asociadas al cuidado. La pregunta por el “cómo” nos lleva finalmente a comprender que no existen recetas únicas para fortalecer la paternidad. Lo que sí existe es la necesidad de generar las condiciones para que los hombres puedan asumir una presencia activa, afectiva y corresponsable en la vida de sus hijos e hijas. Fortalecer el vínculo paterno-filial implica, por tanto, no solo transformar las prácticas de los padres, sino también las condiciones sociales, culturales y políticas que históricamente han definido lo que significa ser padre.
En Fonoinfancia, parte de Chile Crece Contigo y operado por Fundación Integra, brindamos asesoría psicológica no presencial a padres, familiares o cuidadores, en un espacio contenedor y respetuoso que busca ayudarles a visibilizar sus preocupaciones y las necesidades de niñas y niños. Funciona de lunes a viernes, entre las 08:30 y 19:00 horas, de manera gratuita, a través del teléfono 800 200 818, el chat en www.fonoinfancia.cl o vía WhatsApp al +56 9 3251 4935.
Sebastián Huencheslao, psicólogo
Profesional de Fonoinfancia